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Hace poco un estratega de las ventas contaba que dio una formación en una empresa. Una chica le preguntó cómo imponer su visión a los clientes para que le dejaran trabajar tranquila. Él le dio el mejor método que conocía. Ella respondió: Eso con nuestros clientes no funcionaría. Nuestros clientes son diferentes. Él solo pudo decirle: Muy bien. Pues sigue haciendo lo que estás haciendo, que te va muy bien. El mes pasado me pasó lo mismo en el Centro de Málaga. Un propietario me decía que su piso es diferente. Tan diferente que no tiene ascensor, pero tiene el precio de un ático en el Limonar. Lleva dos años publicado. Tres inmobiliarias lo tienen en sus webs. Ha bajado el precio de 20.000 en 20.000€, como quien echa migas de pan a las palomas. Y sigue convencido de que tiene razón. Ese propietario prefiere tener razón a tener el dinero en el banco. Lo que no sabe (o no quiere ver) es que esas tres inmobiliarias no están intentando vender su piso. Lo están coleccionando como un cromo. Lo usan como cebo. Cuando alguien llama por su piso especial, le dicen: Uy, ese es un cuarto sin ascensor y está caro, pero tengo este otro tres calles más allá que te va a encantar. Tu piso es el feo de la película que usan para que el otro parezca guapo. Vender un piso no es difícil. Lo difícil es no quemarlo en los portales por culpa de una estrategia de marketing diseñada por alguien que solo quiere abultar su catálogo. Si eres de los que prefiere descubrir la verdad y prefiere tener el dinero a tener razón, quizá te interese lo que cuento aquí. Hay agentes en Málaga que tienen 400 pisos en cartera. Es físicamente imposible que trabajen 400 pisos. Lo que hacen es coleccionarlos para que, cuando llames por uno, intenten encasquetarte el que a ellos les interesa. Si tu piso lleva dos años en el escaparate, no tienes un inmueble, tienes un anuncio de lo que no hay que hacer. En mi newsletter explico cómo filtrar a los mirones para que no te hagan perder tres tardes a la semana. Solo para gente sensata y con la piel gruesa. |
Ofrecerte una "VALORACIÓN GRATUITA" sería tratarte como a un iluso. El mercado real de Málaga castiga las promesas falsas. Mi trabajo no es decirte el número que quieres oír; es construir el plan que pone el dinero en tu cuenta de banco.
Existen 6 perfiles cuando alguien intenta vender su casa:1. El Llorón, el más bajo. No hace nada, culpa a los tipos de interés y sufre cuando ve que el vecino vende su propiedad. Se cura asumiendo la realidad del mercado. 2. El Testarudo, acepta un destino mediocre porque cree que su piso vale un 30% más que el resto solo por que le sale de los cojones. Tiene solución: un baño de realidad con operaciones firmadas en notaría. 3. El Incómodo. Tiene prisa, se castiga bajando el precio de 20 en...
El problema no es poner el piso caro.Atiende. Muchas personas me dicen que tienen miedo de equivocarse con el precio de su vivienda. Y mi respuesta es ¿y? Incluso algunos me dicen que no solo temen pasarse, es que no saben si están regalando metros cuadrados. Y mi respuesta es la misma, ¿y? El verdadero problema no es equivocarse al salir al mercado. El único problema es salir sin una estrategia y quemar el inmueble en las primeras tres semanas. Muchas personas miran donde no tienen que...
He estado analizando tu anuncio en Idealista y me he visto obligado a escribirte.Llevo tiempo observando cómo se queman las propiedades en el Centro de Málaga y la tuya sigue el patrón exacto de los que creen que vender es subir cuatro fotos, poner un precio optimista y cruzar los dedos.Si tu objetivo es mantener el cartel colgado otros tres meses mientras los curiosos pasean por tu casa, te recomiendo que sigas exactamente como estás. No cambies nada. De verdad, sigue intentándolo por tu...